Whiplash


Cuando Whiplash se estrenó en el festival de Sundance el año pasado, al término de la función una pregunta flotaba en el aire: ¿quién es Damien Chazelle y por qué nos ha hecho esto? Lo sorprendente no fue que un joven de 29 años haya conseguido realizar una película en apenas 19 días, ni que haya arrebatado a sus actores algunos de sus mejores momentos; ni siquiera que haya llevado al jazz a la categoría de los deportes extremos. Lo sorprendente es que haya alcanzado su obra maestra sin pedir permiso a nadie, sin avisar.

El joven estudiante de música Andrew Nieman (Miles Teller) ataca con ritmo y precisión la batería cuando el imponente, enigmático y auténtico hijo de puta/director de orquesta/vaca sagrada, Terrence Fletcher (J.K. Simmons), lo interrumpe. Tras este breve encuentro que establece la dinámica entera del filme, Fletcher invitará a Nieman a ser parte de su orquesta, persuadiéndolo de que todo está en su seguridad y en dar lo mejor de sí; tan sólo para, momentos después, arrojarle una silla, abofetearlo y gritarle ofensas de antología, pues “no le cachó el tempo”. A partir de entonces, el aprendiz de jazzista llevará al extremo la práctica hasta, literalmente, sangrar las baquetas y los tambores, a la par que su maestro presiona, ofende, sobaja y traiciona en su afán de formar al próximo Charlie Parker, ya que, cuenta la leyenda, éste sólo alcanzó la maestría tras haber sido humillado por su mentor.

Escrita y dirigida por Damien Chazelle, Whiplash está basada en gran medida en sus vivencias. Tal vez por ello ha conseguido una película que, a pesar de contar con grandes recursos formales (fijación en los detalles, música portentosa, montaje frenético), resulta profundamente personal. Así, sonido e imagen forman al relato de este joven primerizo, cuya ambición y egoísmo son tan amplios como los de su maestro, al grado de hacer menos a su padre profesor y a su novia empleada de cine.

Película sobre música que se cuenta como lucha de box (a la Raging Bull). Profesor flemático que es a un mismo tiempo figura paterna, mentor y demonio (cual Full Metal Jacket). Exteriorización de las emociones musicales. Personalidades opuestas que se tensan, se rechazan y se atraen hasta reconocerse el uno en el otro. Encuentro final que culmina en el orgasmo audiovisual. Danza de planos, cortes, música y movimiento, o aquello a lo que Eisenstein llamó Montaje Rítmico. Trombones, trompetas, chelos, baquetas, tambores, platillos, ojos, venas, manos, notas, sangre. Whiplash!

Whiplash: Música y obsesión (Whiplash, Estados Unidos, 2014)
Escrita y dirigida por Damien Chazelle
Con Miles Teller, J.K.Simmons, Paul Reiser y Melissa Benoist

Vía: http://elsoma.mx/whiplash-resena/

http://museosvirtuales.azc.uam.mx/SMV.html

http://arquepoetica.azc.uam.mx/

http://ciberculturacyad.azc.uam.mx/

http://sinapsis.emuseo.org/

http://museum.emuseo.org/

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